Harry Potter y la Orden del Fénix - J. K. Rowling

ordenfenix.jpgHarry está nervioso, distraído y asombrado de no tener noticias del mundo mágico, pensando en los planes del tenebroso Lord Voldemort luego de su reciente regreso. Mientras está acostado en el jardín de su Tía Petunia, escucha una fuerte explosión y esperanzado de que se trate de algo mágico, decide ir a investigar. Al no encontrar nada, el primo de Harry, Dudley Dursley, lo molesta diciéndole que lo ha escuchado hablar dormido, hablando de un tal Cedric (quien murió a finales del año escolar anterior a manos de Lord Voldemort).

“¿Quién es Cedric, tu novio?”, pregunta Dudley.

Harry está a punto de atacarlo cuando, sin explicación alguna, dos dementores aparecen. Harry, para defenderse, utiliza el encantamiento Patronus. Dudley se queda asustado, a pesar de que los muggles no pueden ver a los dementores pero sí sentir la falta de felicidad que atraen.

Arabella Figg, la vecina de Harry, aparece y le dice que ha visto lo que ha hecho, y revela que es una Squib, y está vigilando a Harry por órdenes de Albus Dumbledore junto con Mundungus Fletcher, un mago tacaño, que, al desaparecer, provoca un ruido similar a una explosión (lo que escuchó Harry) y que al haber abandonado su puesto, aparecen los dementores. Harry lleva a su primo a su casa y sus tíos le piden una explicación. Una carta del Ministerio de Magia llega y dice que Harry debe presentarse ante ellos, para explicarles por qué utilizó magia frente a un muggle. Un vociferador llega y dice “Recuerda mi última… Petunia”. A pesar de que Tío Vernon quiere echarlo de la casa, Tía Petunia dice que no puede irse. Pasan varios días y Harry está encerrado en su cuarto, sin recibir noticias de Ron y Hermione, lo cual lo hace sentir muy enojado y frustrado.

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